Cuando llueve en grandes cantidades, los platos de nuestras macetas y jardineras se llenan hasta rebosar. El agua, al estar en contacto permanente con el sustrato a través de los agujeros de drenaje, puede ocasionar la asfixia y pudrición de las raices, y por lo tanto, la muerte de la planta.
Por eso es importante poner una capa de material drenante (grava, cascotes, etc.) en el fondo de la maceta, antes de llenarla con sustrato.

La solución que propongo es levantar la maceta para que no esté en contacto con el plato.
Para conseguirlo, lo primero que se me ocurrió fue utilizar la levitación, método que rechacé en el mismo momento en que me dí cuenta de que no sabia cómo hacerlo.
Por lo tanto, la solución pasa por colocar "algo", entre la maceta y el plato.
En casa consumimos bastante agua envasada en botellas de plástico, envases que, junto con sus tapones, van a parar al contenedor de reciclaje.
¿¡Tapones, he dicho tapones!? ¡Ya tenemos ese "algo"!
Los ponemos encima del plato, y sobre éstos, la maceta y... ¡voilá! ¡objetivo conseguido!
Los más pejigueros pueden poner pegamento en los tapones (de dos componentes, por ejemplo), para que la solución sea fija y permanente. Pegarlos al plato o a la maceta es otra cuestión. Yo creo que lo mejor sería pegarlos a la maceta.
Y ojo con tapar los agujeros de drenaje con los tapones (porque en este caso no los quere

Pues sí, tanto rollo para esto. ¿Lo sacarán en algún programa de bricolaje en TV?
Va a ser que no.
3 comentarios:
Hola Floppy, una idea simple pero muy efectiva. A mi no se me habia ocurrido darle ese uso a los tapones, a partir de ahora ire guardandolos. Gracias por el briconsejo jejeje
Hola Murciano.
Como se puede ver... ¡¡¡tecnologia punta!!!
me encanta esta idea, gracias
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