¡No me digais que no son bonitos...!


Todos los años suelen sufrir la plaga de la "mariposa del geranio", que dejan a las plantas muy maltrechas, pero con una buena poda, suelen resurgir como el ave fénix.
Es una plaga difícil de controlar, la mariposa pone los huevos, las larvas entran por las flores en el tallo, lo atraviesan a lo largo, y cuando salen ya son unos gusanos verdes hermosotes que acaban comiéndose las hojas, hasta completar el ciclo.
Cuando te das cuenta, ya está la planta arruinada, y la poda drástica es la única solución. O eso, o tirar la planta a la basura. Y eso sí que no.